Por Belén Canteli
Y qué es eso a lo que llamas realidad, sino tu interpretación personal de los hechos?
Que tu pareja, tu amiga, tu jefe, el vecino..son egoístas, tacaños, insensibles; que deberían hacer las cosas de otro modo; que te faltan al respeto, te mienten, te ignoran, es tu interpretación personal.
Lo que a ti te molesta a otro puede no afectarle en absoluto o incluso hasta causarle risa. Hay quienes se hunden en una depresión tras un divorcio y quienes se sienten liberados y se crecen.
No son los hechos lo que determinan cómo te sientes, es tu percepción de ellos lo que hará que reacciones de cierta manera y que tengas una buena o mala experiencia.
Y así, de hecho en hecho, momento a momento, vas siendo responsable de cómo experimentas la vida.
Te cuento lo que me comentó un amigo, para ilustrar lo que te digo:
Estaba en casa con su novia, en medio de remodelaciones y cambios que ellos mismos hacían. Una mañana se levanta la chica y mientras toma un sorbo de café, mira a su alrededor y dice…»Wao nos falta un montón» (y su cara muestra cansancio y descontento) y así comienza su día, sintiendo el peso de lo que aún queda por hacer. Mientras la escucha, él está pensando… «Wao!!! Qué bien está quedando esto” (con una sonrisa en su cara), entusiasmado con lo que van a hacer. Mismas
circunstancias, diferentes perspectivas, diferencia en la “realidad» que viven.
Al escucharlo compartir esta anécdota comprendí claramente lo que tantas veces escuché: que la «realidad» es creada por nosotros mismos y somos los únicos responsables de nuestra felicidad.
¿Pero porqué, automáticamente, reaccionas de una u otra forma? ¿Porqué te propones una y otra vez disfrutar de tus días, no reaccionar ante ciertas cosas, cambiar tu actitud con respecto a trabajo, dinero, amor y no lo logras? No es falta de carácter, ni de voluntad, ni de optimismo, no es falta de nada . No es justo que te latigues y culpes continuamente, eso solo empeora las cosas haciendo que te sientas mas decaído e inapropiado.
¿Porqué la novia de mi amigo veía carga afuera, mientras él veía ganancia? ¡Pues porque los lentes que llevaban puestos eran diferentes! No, no me refiero a los espejuelos, me refiero a lo que se conoce como paradigmas, tu forma de ver al mundo, y eso es algo que no has escogido libremente, en principio, hasta que decides hacerlo. Tus paradigmas se han generado a partir de toda la información que has acumulado por siglos y tienen que ver con lo que guardas en tu inconsciente.
Y porqué digo que has acumulado por siglos? Porque no solo se refiere a lo que has vivido desde que te engendraron, sino también a lo que han vivido tus ancestros (vivos y muertos).
Esa información que duerme escondida en tu mente es como una película que proyectas afuera, en tu mundo. Las personas
que te rodean, no son mas que personajes de tu historia y lo que ellos hacen en realidad es un hecho neutro, más como tú lo vives es un reflejo de tu propio rollo.
Por eso hablo de Espejismos.. Ves afuera lo que proyectas desde ti, No lo que realmente hay.
Si en la calle alguien te insulta, puedes enfurecerte y devolverle un insulto mayor, que puede provocar que te golpeen y que de repente ese otro termine gravemente herido y tu termines detenido. O, si alguien te insulta en la calle, puedes no identificarte con el insulto, no tomártelo personal y seguir andando y disfrutando de tu día.
En el primer caso achacarás el estar preso al HP que se cruzó en tu camino y provocó todo (estarás en la posición de víctima, pasándola mal y creyendo que tu destino no depende de ti).
Cuando sabes que todo lo externo es un reflejo de tu interior, aunque no siempre es fácil u obvio comprender la relación que tiene contigo lo que ves en el otro, con calma, con honestidad, auto observación y, a veces, con alguna ayuda externa que alumbre un poco tu caso, comprenderás qué parte de ti (usualmente una vieja herida) ha generado la experiencia y podrás sanarla; evitando que vuelva a repetirse y escogiendo tu destino desde la libertad emocional.
Esa situación que te parece intolerable, que te hace sufrir, es tu gran oportunidad para ver y sanar lo que aún está pendiente. Una vez lo logras pasas a otro nivel de armonía, de conexión contigo mismo, de autoconfianza, de claridad y de contentura.
Además se libera la energía que estaba retenida en tu conflicto interno y queda disponible para generar lo que desees.
«No hay nadie allá afuera», es una frase que me encanta del libro Un curso de Milagros, y se refiere a esto que acabo de explicarte. Tú eres el actor principal de tu película y sólo te rodean los personajes que has atraído para que representen tu guión interno y te permitan ver lo que guardas en tu inconsciente y está determinando tu vida.
Todo se trata de ti y, aunque puede sonarte agobiante, es muy liberador, pues ¡generar cambios en tu vida también depende solo de ti! No necesitas a nadie mas para ello. ¡El poder está en tus manos!.
Sobre eso que guardas en tu inconsciente, y crea tu realidad, te contaré en mi próximo artículo.
Cuanto mas te comprendas mas cerca estarás de vivir la vida en tus propios términos, mas cerca estarás de crear una «Vida a Tu Medida».
¡Sé Tu Propio Guru! Escoge la forma que quieres darle a tu Vida.
